Cómo practicar la Gratitud

¿Qué es la gratitud?

La gratitud nos trae el presente. Es una fuerza poderosa que podemos usar para expandir nuestra felicidad, mejorar nuestras relaciones e incluso nuestra salud.

Cuando nos centramos en agradecer, experimentamos bienestar emocional y físico, que se refleja en nuestro humor, pensamientos y actitudes. 

Sin dudas la gratitud nos trae más felicidad, alegría y energía positiva a nuestra vida.

¿Qué otros beneficios nos aporta la práctica de gratitud?

  • Alegría y felicidad.
  • Bienestar.
  • Sentirse mejor acerca de la vida en general.
  • Lazos y relaciones más cercanas.
  • Optimismo y fortaleza interior.
  • Fortalece el sistema inmune.
  • Energía, entusiasmo, determinación y concentración.
  • Progreso hacia el logro de objetivos personales.
  • Mejor descanso.
  • Disfrute y consciencia en el presente.
  • Menos síntomas de estrés.
  • Fortaleza interna frente a momentos difíciles.

¿Cómo podemos aplicar esto a nuestra vida?

Acá te dejo algunas prácticas para seguir entorno a la gratitud:

 

-Tomate una pausa y mirá a tu alrededor: observar lo que nos rodea, lo que tenemos, nos permite darnos cuenta de lo afortunados que somos por ello y de lo agradecidos estamos.

 

-Diario de gratitud: escribir 3 cosas por las que estés agradecido cada día, intentando no repetir elementos de los días anteriores. Esto nos hace mirar más profundamente todas las pequeñas cosas que mejoran e impactan nuestra vida. Agradecer tener dos ojos con los cuales mirar el mundo, sentir el latido del corazón, y tener un techo sobre nuestra cabeza, nunca está de más. Se pueden escribir en un cuaderno o simplemente pensarlo y hacerlo consciente, o mejor aún, decirlo en voz alta. Se puede hacer al despertar, al acostarse o cualquier otro momento. La hora del día no es importante. Lo importante es que constantemente nos tomemos unos minutos para enfocar conscientemente la mente en nuestras bendiciones.

Como ya sabemos, donde ponemos nuestra atención se expande nuestra vida y la energía. Al ofrecer gratitud por toda la bondad que experimentamos, estamos invitando al universo a darnos más y más de lo que queremos.

Podemos aprovechar para hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Quién o qué me inspiró hoy?

  • ¿Qué me trajo la felicidad hoy?

  • ¿Qué me trajo consuelo y paz hoy?

 

-Buscá dentro tuyo: muchas veces nos la pasamos agradeciendo por cosas externas, lo cual esta muy bien, pero además de eso, ¿por qué cosas tuyas estás agradecido? Seguramente haya algo de tu personalidad, de tu cuerpo, de tu temperamento o forma de procesar o pensar que te llene de gratitud. Todos tenemos cualidades positivas!

 

-Prestar atención a tus sentidos: analizá con cuidado todo lo que estás viendo, oyendo, sintiendo, oliendo y tal vez incluso saboreando, y observá cuántas cosas podés encontrar para sentirte agradecido.

 

-Dar un paseo de gratitud o mirar las vistas desde tu casa con gratitud: mientras caminás observá todo por lo que podes estar agradecido, o si lo hacés desde el balcón o patio de tu casa (como es mi caso), lo mismo: el calor del sol, el aire que respirás, el paisaje o las construcciones que te rodean, el suelo en tus pies, tu cuerpo que te permite experimentar el mundo… Parar, respirar y agradecer.

 

-Expresar la gratitud hacia los demás: tener una charla con una persona que haya impactado tu vida. Esta puede ser la más difícil de las prácticas (o por lo menos para mi), por eso la dejé para el final.  ¿Cuántas veces estuviste agradecido con alguien, digamos, con tus papás? Imagino que varias, por no decir cientas.¿Cuántas veces se lo dijiste? Tal vez no tantas. Probá tener una conversación sincera con esa persona y dale las gracias por todo lo que te ayudó. 

También podés intentar escribiendo una carta, ya que puede guardarse y volver a ser leída, creando felicidad que continuará expandiéndose en el universo. Expresá tu gratitud por todo lo que recibiste de esa persona y si es posible, entregásela personalmente.

Practicar la gratitud

Cultivar la gratitud es la clave para experimentar niveles más profundos de felicidad, satisfacción y bienestar. Y sabés qué? La gratitud también se entrena, así que mientras más la practiques, más fácil te va a resultar vivir en ese estado de agradecimiento profundo, real y auténtico que estoy convencida, te llevará a sacarle mayor partido a la vida.

Te cuento qué hago yo: además de salir a mi balcón y aprovechar ese momento de conexión con el aire y la naturaleza (aunque sea a lo lejos), desde hace varios meses tengo un diario donde cada mañana vuelvo mis agradecimientos. Por otra parte, hace poco comenzamos a tener una práctica nueva con mi esposo: cada noche antes de dormir, agradecemos por una cosa del día en voz alta, y nos alentamos a buscar algo bueno y distinto cada día. A veces es simplemente “gracias porque mis pulmones me dan el aire que necesito para vivir”. Te hace descubrir hasta las cosas más obvias de la vida, la que más simples nos resultan y más esenciales son. Nos encanta porque nos vamos a descansar con una sensación muy linda de alegría y paz.

Contame si este post te despertó el interés por comenzar a practicar la gratitud y de qué forma lo vas a hacer?

Con cariño,

 

Luli.